El arte de hacer helado a mano

¿Sabías que el bronce no es solo por lujo?

Es el mejor conductor de frío que existe. Por eso, al batir el helado en nuestras pailas de bronce, logramos esa textura cremosa.

¿Sabías que el secreto de nuestros helados nació de una travesura?

Mamita Rosalía descubrió la técnica jugando con una pequeña olla, hielo y jugo de mora. Lo que empezó como un juego de niños se convirtió en una tradición artesanal que ha refrescado a familias enteras por más de 70 años.

¿Sabías que antes de la tecnología moderna, el frío de nuestras pailas se mantenía usando paja y hielo?

Se rodeaba el balde con paja para aislar el frío, permitiendo que el jugo de fruta pura se transformara lentamente de líquido a sólido en un proceso que tomaba hasta una hora de dedicación manual.

¿Sabías que en nuestros helados el color y el sabor provienen 100% de la naturaleza?

No utilizamos ni una gota de colorantes o saborizantes artificiales. Trabajamos directamente con fincas locales para obtener la mejor Mora de Castilla y frutas de temporada, garantizando un postre tan real como la fruta misma.

¿Sabías que no usamos cualquier mora?

Seleccionamos específicamente la Mora de Castilla de fincas locales. Esta variedad es famosa por su balance perfecto entre acidez y dulzor, lo que nos permite darte un sabor intenso sin necesidad de añadir químicos ni conservantes.

¿Sabías que para nosotros, no cualquier fruta califica para ser helado?

Trabajamos con proveedores exclusivos de taxo y mango que nos traen lo mejor de sus fincas. Al no usar saborizantes, dependemos totalmente de la calidad de la cosecha; si la fruta no es extraordinaria, el helado tampoco lo sería. Por eso, la selección de cada pieza es el paso más importante de nuestro día.