TESTIMONIOS
Beatriz Jaramillo
65 años
Beatriz Jaramillo
65 años
He probado helados de paila en todo el país, pero los de Arazaá Rosalía Suárez tienen ese toque especial que me recuerda a mi infancia. Que mantengan este negocio por 29 años en la Av. del Maestro dice mucho de su dedicación. Es el lugar donde traigo a mis nietos para que sepan lo que es el sabor real de la fruta natural, sin nada de químicos.
Javier Espinoza
31 años
Javier Espinoza
31 años
Como deportista, cuido mucho mi alimentación y trato de evitar los ultra procesados. Encontrar esta heladería en el norte de Quito fue un gran descubrimiento. Sus helados son 100% fruta y, sobre todo, sin químicos. Es el postre perfecto después de entrenar porque es refrescante, ligero y totalmente artesanal.
Andrés Holguín
24 años
Andrés Holguín
24 años
Vine por recomendación y ahora soy cliente fijo. Me encanta que realmente se siente la fruta en el helado, no es solo azúcar. Es el plan ideal para el fin de semana. Además, saber que es un emprendimiento con tanta trayectoria te da la seguridad de que estás consumiendo algo bien hecho y con historia aquí en la Av. del Maestro.
Beatriz Jaramillo
19 años
Beatriz Jaramillo
19 años
Lo que más me impresiona es la textura; se nota que es batido a mano en paila de bronce. En casa todos tenemos gustos diferentes, pero aquí siempre encontramos variedad y frescura. Se agradece que un negocio familiar de generaciones siga apostando por lo natural en lugar de usar saborizantes artificiales. ¡La calidad es insuperable!
Mateo Holguín
21 años
Mateo Holguín
21 años
Me encanta venir con mis amigos después de la u. Es difícil encontrar un lugar que sea 'aesthetic' pero con sabor de verdad. Se nota que no usan químicos porque el helado no te hostiga. El de Arazá es otro nivel, súper refrescante y artesanal. ¡Un punto fijo en el norte!
Andrea Rivadeneira
34 años
Andrea Rivadeneira
34 años
Lo que más me da paz de traer a mi hijo es que los helados son 100% fruta natural. En un mundo lleno de colorantes artificiales, encontrar este legado de la abuelita es una joya. Es el premio perfecto para mi pequeño y sé que lo estoy alimentando bien mientras disfrutamos una tradición de 29 años.
Ing. Carlos Terán
45 años
Ing. Carlos Terán
45 años
Llevo años pasando por la Av. del Maestro y siempre me detengo. Es el sabor que uno busca cuando quiere recordar lo bueno de Quito. El batido en paila de bronce le da una textura que ninguna máquina industrial puede copiar. Calidad constante y atención muy amable.
Doña Carmen Luzuriaga
63 años
Doña Carmen Luzuriaga
63 años
Vengo desde que empezaron hace 29 años. Me emociona ver cómo han mantenido la receta de la familia; sabe exactamente igual a como lo recordaba. Traigo a mis nietos para que no se pierda la costumbre de comer un helado de paila hecho con amor y fruta de verdad. Es nuestra parada obligatoria cada domingo.
Valeria Quispe
25 años
Valeria Quispe
25 años
Es nuestro 'spot' favorito para las citas de tarde. Nos encanta que sea un emprendimiento familiar con tanta historia. Es increíble que la receta haya pasado de generación en generación. Se siente la frescura en cada sabor y el ambiente en el local es súper acogedor.